En un clima de creciente tensión tras las recientes críticas del presidente Javier Milei hacia el sector manufacturero, la Unión Industrial Argentina (UIA) emitió este martes un comunicado titulado "Sin industria no hay Nación", donde fijó una postura firme sobre la responsabilidad de las distorsiones económicas y exigió un trato respetuoso para quienes invierten en el país.
En el inicio del documento, la central fabril expresó: “Desde la Unión Industrial Argentina expresamos nuestra preocupación por la situación de diversos sectores industriales y de distintas provincias. La transición hacia un nuevo esquema económico implica un proceso de adaptación profundo que no es homogéneo ni inmediato. Muchas empresas, especialmente pymes, están atravesando una situación crítica, con bajo nivel de actividad, alta presión fiscal, dificultades para financiarse y caída del empleo”.
El escrito también dio cuenta de un encuentro entre representantes de las uniones industriales del Norte y el Comité Ejecutivo de la UIA. “Así lo hicieron saber los representantes de las uniones industriales del Norte en una reunión que tuvo lugar hoy con el Comité Ejecutivo de la UIA, en la que expresaron sus preocupaciones y solicitaron el apoyo de la Unión Industrial Argentina para implementar medidas de aliento a la actividad industrial”, indicaron.
En ese contexto, la entidad puso el foco en la situación regional y detalló que “esta región (Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán), que tiene la cuarta parte de la población argentina, exhibe el peor poder adquisitivo del país, y la falta de inversiones privadas queda evidenciada en el bajo nivel de trabajo registrado en el sector privado, lo que redunda en un elevado empleo público”.
Asimismo, la UIA remarcó el peso de la industria en la economía nacional: “la industria argentina produce el 19% del PBI y aporta el 27% de la recaudación fiscal nacional, lo que evidencia que su contribución al fisco es incluso mayor que su participación en el PBI”.
En la misma línea, añadieron: “Además, genera de manera directa el 19% del empleo formal del país, con aproximadamente 1.200.000 trabajadores, y moviliza otros 2.400.000 empleos formales indirectos a lo largo de toda la cadena productiva. En total, más de 3.600.000 trabajadores dependen directa o indirectamente de la actividad industrial. Estos datos reflejan el rol estratégico que cumple la industria en la economía argentina por su capacidad de agregar valor, generar exportaciones y aportar divisas. Detrás de cada fábrica se encuentra un capital social construido por empresarios y trabajadores”.
Reformas, competitividad y pedido de respeto
En otro tramo del comunicado, la organización empresarial reconoció “los avances logrados por el gobierno nacional en materia de equilibrio fiscal y la decisión de encarar reformas estructurales largamente postergadas”. Y agregó: “Valoramos la baja de la inflación y la actualización del marco laboral, así como el proceso de integración internacional y todas las medidas tendientes a mejorar la competitividad del sector productivo nacional”.
No obstante, en medio de la apertura de importaciones y del enfrentamiento del Presidente con referentes industriales, la UIA sostuvo: “La industria es un sector transable de la economía que compite de manera directa con el mundo y que, por lo tanto, debe adaptarse a estándares internacionales en materia de presión impositiva, infraestructura y costos financieros. Por eso es fundamental avanzar en una agenda que permita reducir las distorsiones acumuladas. El objetivo del sector industrial es claro: ofrecer a la sociedad argentina bienes de calidad global a precios internacionales”.
Al mismo tiempo, aclararon: “Es importante señalar que el empresario argentino no diseñó el marco económico previo ni es responsable de las distorsiones estructurales acumuladas durante décadas”.
Sobre el cierre, el comunicado enfatizó: “en esta etapa de transformación, queremos ser claros: el respeto es condición básica del desarrollo”. “Respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país. El respeto es el punto de partida para reconstruir la confianza que la Argentina necesita, tanto puertas adentro como frente al mundo. La UIA reafirma su vocación de trabajar junto al Gobierno, los trabajadores y toda la sociedad para construir una economía productiva, moderna e integrada al mundo. La industria es parte de la solución”, sentenciaron.